Antonio José Morales Villegas, fotógrafo

diciembre de 2020.

Conocí a Antonio José Morales y a su obra en la presentación que de su libro El Jardín de las delicias que tuve el placer de introducir en nuestra sede de SOLARTE, en Cádiz. A partir de ahí, sigo su trayectoria y estudio su obra. Este fotógrafo cordobés nos presenta una fotografía basada en el arte pictórico, toda ella con un valor humano, demasiado humano diría yo, basado en el cuerpo, con un desnudo natural y real, cotidiano, muy cotidiano. Trabajos naturales y en partes con tintes surrealistas y teatrales. Unas performances con muchísimos mensajes. Un buen hacer fotográfico.

Antonio José tiene mucho que contar, leámosle.

  • En toda entrevista, siempre hay dos o tres preguntas de rigor que son necesarias hacer para dar una idea mejor del entrevistado, no puedes ser meno Antonio José ¿Cómo fue eso de expresarte por medio de la fotografía? ¿Cómo ocurrió tu contacto con ella?

Mi primer contacto con la fotografía tuvo lugar cuando un día con catorce o quince años abrí un cajón en casa de mis padres y descubrí una vieja Werlisa, de ahí nacieron mis primeras experimentaciones con la fotografía todavía analógica, con aquella cámara llegué a disparar algún que otro carrete. El paso del tiempo me hizo convertir  la fotografía en un soporte para mi otra pasión la pintura, hasta que de nuevo ya con la entrada del digital, es esta la que sustituye a la pintura como medio de expresión.

  • ¿Qué es para Antonio José Morales la fotografía, qué significa ser fotógrafo?

Cada vez me considero menos fotógrafo, como he dicho antes la fotografía es un mero instrumento para expresar lo que quiero, al menos eso intento, pero más allá de ello creo que no sería capaz de grandes proezas técnicas.

  • El arte pictórico como inspiración ¿Tienes alguna relación con la pintura o te acercas a ella como espectador?

Durante casi veinte años la pintura se convirtió en mi medio de expresión, mi formación académica viene de ahí. Y el trasvase incesante de sensaciones entre estas dos disciplinas son inevitables, de tal forma que no creo que exista una línea que las separe en mi caso. Llevo casi un año trabajando en un proyecto donde interactúan ambas, aunque aún está en una fase muy teórica.

  • El proyecto y la serie como bases de tu trabajo ¿Por qué, acaso la fotografía única no refleja para ti un discurso completo, una narración amplia?

Al contrario, creo fervientemente en esa unicidad de la obra, la serie        surge muchas veces de la necesidad de agrupar, es una coexistencia necesaria para mostrar el trabajo en el tiempo, una exposición, un libro. Indudablemente cuando trabajas sobre un concepto en ese espacio   temporal acaban surgiendo variantes que dan un conjunto que debe ser capaz de crear una narración coherente.

  • La persona como lienzo, como base narrativa ¿Por qué?

El ser humano como medida de la realidad, si es que esta existe en algún momento. Es un elemento del lenguaje en el que me siento cómodo, y me sirve para canalizar lo que quiero.

  • El desnudo como guía coherente en tus trabajos ¿Por qué?

Muchas veces he dicho que no fotografío a personas desnudas sino       personas que no están vestidas, en tanto que nos muestran su (mi) verdad sin elementos que nos  distraigan.

  • Tu trabajo es demasiado extenso como para dar una pasada por todos ellos, tomaremos unos cuantos: “El teatro de los sueños” ¿Cómo se te ocurrió?

La vida se convierte a veces en una sucesión de escenas. Un viejo teatro abandonado. Solo hay que volver a dotarlo de vida. Quizás ésta es una de las primeras series que surgieron.

  • En “Tempus fugit” tenemos una narrativa totalmente diferente, trabajo descontextualizado con el polvo como ambiente ¿En qué te inspiraste?

El tiempo se escapa, por eso intentamos desfragmentarlo, ese polvo que se congela al apretar un botón es tan inspirador.

  • “Desolación”, poses inertes y paisajes casi muertos, una serie muy sugerente ¿Cómo llegas a él?

Muchas veces tienes ideas en tu cabeza durante años hasta que surge un lugar, algún objeto…, en este caso un incendio en la costa de Málaga me dio pie a esta serie.

  •  La mujer restringida en “Domestica” ¿Necesidad o tributo?

Me atrae sobre manera lo cotidiano, esos aspectos del cuerpo que no están dentro de los cánones imperantes. De tal manera que la belleza migra hacia otras formas.

  •  Me gustaría seguir más ampliamente desnudando todos los pensamientos que expresas en tus proyectos, pero el espacio no lo permite, una pena. Por último, “El jardín de las delicias” ¿Por qué te decides a publicar un libro? ¿Qué te llama de El Bosco?

Como te decía antes, hay ideas que conviven durante mucho tiempo en ti, en este caso la dificultad de encontrar un grupo de personas que posaran grupalmente, me hizo avanzar lentamente en el proyecto. El drago es un árbol endémico de las Islas Canarias, y casualmente aparece en el panel izquierdo del tríptico de El Bosco, El Jardín de las Delicias, como árbol de la vida o del paraíso, partiendo de ese concepto que tan bien retrata El Bosco comencé a tratar esas ideas. Curiosamente después de dos años dedicados casi en exclusiva al proyecto, y decidido a que fuese un fotolibro, me di cuenta que el drago no aparecía en las fotos así que con el libro ya maquetado y casi en la imprenta, paramos para realizar las fotos que son la portada del mismo.

  •  ¿Cómo te relacionas con tus modelos?

Intento hablar mucho con ellxs, explicarle bien lo que quiero, mostrándoles partes de mi trabajo. Es muy importante que se sientan identificadxs y cómodxs. Es un trabajo, y desde hace años no realizo intercambios, todas mis sesiones son remuneradas y bajo contrato.

  •  ¿Cuál es tu proceso creativo?

Uf, eso es bastante complicado de explicar, porque probablemente ni yo soy muy consciente de ello. Intento apuntar ideas, que a veces se desarrollan, otras se pierden. Mi universos simbólico no es muy extenso en realidad, suelo dar muchas vueltas sobre una misma idea redundantemente, dejando que el tiempo las madure.

  •  ¿Tienes algún proyecto en careta a medio o largo plazo?

Ahora estoy en una fase bastante pausada, cada vez hago menos fotos proporcionalmente al resultado final. Me gustaría sacar otro fotolibro a medio plazo, exposiciones…

  •  Un consejo a los fotógrafos que quieran emprender proyectos narrativos.

Soñar. Antes hablábamos del Teatro de los Sueños, la fotografía es ese instrumento que nos permite capturarlos.

  •  Un consejo a los noveles.

Hacer muchas fotos, cuando empiezas, y no solo por la técnica, sino porque hay que aprender a mirar.




https://www.facebook.com/antoniojose.moralesvillegas

https://www.antoniojosemorales.com/?fbclid=IwAR33xmHCBsEPPDqQh_3PcnzXna6YtXHjADoScX5jbGnAh0DotwcD4O1tmsc


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto:

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar